Isla de cautiverios y mitos, reserva natural de gran valor ecológico, paisaje maravilloso, aguas transparentes… el archipiélago de Cabrera ofrece una experiencia ciertamente singular que realizar durante las vacaciones en Mallorca.

Cabrera es una isla deshabitada que se puede visitar en verano para conocer sus rincones, su rica fauna y una joya conocida como la Cova Blava, una cala resguardada donde nadar entre aguas azules y reflejos de la luz.

El archipiélago de Cabrera goza de un estatus protegido ya que fue declarado Parque Nacional y Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo. Esta declaración salvaguarda la isla de Cabrera de cualquier intento de urbanización, además de otras garantías que tienen como fin preservar esta isla paradisíaca.

En Cabrera no se permite acampar pero sí disfrutar de las historias de condenas y piratería, su privilegiado entorno, fauna marítima, sus más de 500 especies catalogadas y, sobre todo, sus calas en donde nadar en un entorno tranquilo, seguro y muy, muy agradable.

Para visitar Cabrera existen varias compañías que prestan servicios desde las localidades de Colonia de Sant Jordi (Ses Salines), La Ràpita y Santanyí. Además en la misma Colonia de Sant Jordi existe un centro de interpretación que permite conocer las riquezas históricas, marítimas y ecológicas que posee Cabrera.

Un paraíso del Mediterráneo… con un pasado bélico

La isla de Cabrera fue empleada en diversas ocasiones de isla prisión por su limitado territorio (16 kms²) y dificultad para poder escapar de ella. Su periodo más famoso como isla cautiverio se produjo durante la Guerra de Independencia contra las tropas francesas de Napoleón.

Si bien existe diversidad de opiniones según las fuentes, de los 18.000 soldados franceses que llegaron a pisar la isla de Cabrera entre 1809 y 1814, tan solo entre 3.000 y 4.000 consiguieron sobrevivir como prisioneros sin apenas medios para poder subsistir, ya que la isla carecía de edificaciones para resguardar a tantos prisioneros, muchos de ellos enfermos… con tan solo una pequeña fuente de agua, la pesca, algunas cabras y lagartijas como medio de subsistencia.

El paraíso en la tierra que es Cabrera también era el infierno para los prisioneros que llegaban a ella. Los ecos del pasado resuenan en el presente, pero sin duda alguna el presente de Cabrera es otro, mucho más agradable y sugerente. Se trata de la excursión perfecta desde la Colonia de Sant Jordi. Adentrarse en la isla de Cabrera es un plan siempre agradable de hacer. Y para ello el hotel Blau Colonia de Sant Jordi es tu socio ideal. Nuestro personal de recepción te ayudará con las gestiones e información turística que necesites sobre Cabrera para que vivas unos momentos únicos… y al mejor precio. Conoce todas nuestras propuestas para disfrutar de Mallorca como tú deseas.

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